La Presidencia de la República, a un año de asumir el cargo, ha cumplido 89 de los 100 compromisos que hizo en el Zócalo capitalino el 1º de diciembre de 2018.

“Solo 11 están pendientes. En estos 12 meses hemos avanzado mucho, pero aún estamos en proceso de transición. Lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no termina de nacer. No estamos jugando. Está en marcha una nueva forma de hacer política, un cambio de régimen. Ya no es más de lo mismo. Ahora es democracia, honestidad y humanismo”, expresó El presidente Andrés Manuel López Obrador.

Se destacaron avances en la instauración del Estado de Bienestar: acceso a la salud y educación; el cambio de paradigma en materia de seguridad y la distribución de la riqueza a los más necesitados a partir de los ‘Programas Integrales de ‘Programas Integrales de Bienestar’.

Indicó. “Ya estarán establecidas las bases para la construcción de una patria nueva. Para entonces, ante cualquier circunstancia será prácticamente imposible regresar a la época de oprobio que significó el periodo neoliberal o neoporfirista. En dos años los conservadores no podrán revertir los cambios”

Remarcó, “Lo que más deseo con toda mi alma es para que en un año más vivíamos en una sociedad mejor, más justa, próspera, pacífica y fraterna”.

Aseveró., “Durante mi larga vida pública y, sobre todo, en los momentos más difíciles siempre he tenido un ángel de la guarda que se llama pueblo. Ustedes siempre me han apoyado y me han sacado a flote porque el pueblo es mucha pieza. Al pueblo le debo todo lo que soy, por eso lo seguiré escuchando y sirviendo, y nunca jamás lo traicionaré. Gracias por la protección y el apoyo que recibo de ustedes y de mucha gente”.

“El pueblo es el gran señor, el amo, el soberano, el gobernante, el que verdaderamente manda, gobierna y transforma. No olvido y siempre recuerdo lo que decía el presidente Benito Juárez con tanta profundidad y sencillez: «con el pueblo todo, sin el pueblo nada»”, subrayó. “Durante mi larga vida pública y, sobre todo, en los momentos más difíciles siempre he tenido un ángel de la guarda que se llama pueblo. Ustedes siempre me han apoyado y me han sacado a flote porque el pueblo es mucha pieza. Al pueblo le debo todo lo que soy, por eso lo seguiré escuchando y sirviendo, y nunca jamás lo traicionaré. Gracias por la protección y el apoyo que recibo de ustedes y de mucha gente”, 

Subrayó: “El pueblo es el gran señor, el amo, el soberano, el gobernante, el que verdaderamente manda, gobierna y transforma. No olvido y siempre recuerdo lo que decía el presidente Benito Juárez con tanta profundidad y sencillez: «con el pueblo todo, sin el pueblo nada»”

Refirió: “Estoy seguro de que cuando cumplamos dos años de gobierno los conservadores ya no podrán revertir los cambios o para no ser tan tajante, tendrían que esforzarse muchísimo y pasar mucha vergüenza para retroceder a los tiempos aciagos de la corrupción, de los contratos leoninos, de la condonación de impuestos, de los fraudes electorales, del abandono a los jóvenes, del racismo, del desprecio a los pobres, y del «mátalos en caliente»”

Uno de los avances que más presume el presidente López Obrador, son los programas de desarrollo social para los sectores de escasos recursos. El programa de pensión a los adultos mayores significa una inversión para el beneficio de ocho millones de personas mayores de 68 años de edad (65 en el caso de los indígenas).

Asimismo, 900.000 niñas y niños pobres de México con discapacidad están recibiendo una ayuda estatal.

Con el programa Sembrando Vida, se han cultivado 500.000 hectáreas de árboles maderables y frutales, creando 200.000 empleos permanentes.

Los programas sociales también incluyen el beneficio de Jóvenes Construyendo el Futuro, que permite que 900.000 personas laboren como aprendices y se inserten al mercado laboral. Algo similar a los apoyos para 11 millones de estudiantes de todos los niveles.

En este sentido, López Obrador mandó en noviembre una iniciativa al Congreso para reformar el artículo 4 de la Constitución, con el objetivo de que dicho reparto del dinero estatal sea considerado como parte de los derechos fundamentales de los mexicanos.

Sin embargo, el propio Gobierno mexicano ha reconocido que ha tenido problemas para hacer llegar estos recursos a toda la población, debido a diversos problemas operativos y organizativos al interior de la actual administración.

Otro de los avances más destacados en el primer año de gestión de López Obrador ha sido el combate a la corrupción, tema en el que ha destacado la judicialización de casos contra tres políticos de alto perfil, a cargo de la Fiscalía General de la República

Sin embargo, López Obrador también se ha enfrentado a prácticas de corrupción entre sus propios colaboradores. Actualmente, la SFP investiga al menos a 9 delegados del Gobierno federal en los estados, encargados, paradójicamente, de supervisar el reparto de programas sociales.

Por su parte, la labor del fiscal Santiago Nieto al frente de la UIF de Hacienda ha sido clave en las pesquisas por lavado de dinero y crimen organizado. Hasta noviembre, la oficina había presentado 180 denuncias penales, congelado cuentas de políticos de alto perfil y al menos 953 de las principales organizaciones de narcotraficantes, incluyendo el Cártel de Sinaloa y Cártel Jalisco Nueva Generación.

Los buenos resultados de la UIF han provocado que el Congreso mexicano analice una reforma de ley para otorgarle más facultades para desmantelar redes de delincuencia organizada.

Uno de los mayores problemas que heredó la administración de López Obrador fue la quiebra de Petróleos Mexicanos (Pemex), la principal empresa mexicana, situación que compromete las finanzas públicas de todo el país y ha provocado una serie de observaciones y choques con las calificadoras de riesgo internacionales.

López Obrador, por ejemplo, ha logrado una disminución considerable del 95 % en las tomas clandestinas en el robo de combustible (81.000 barriles diarios que se robaban en noviembre de 2018 contra 4.000 barriles al 21 de abril de 2019).

La política de combate al “huachicoleo” (robo de gasolina) provocó una crisis de abasto de combustible a inicios del mandato, lo cual fue un factor que intervino en la explosión de Tlahuelilpan, Hidalgo, en la que 137 personas murieron tras recoger gasolina de una toma clandestina.

Aun con la oposición, de los conservadores de dentro y las presiones desde fuera; la cuarta trasformación va y en 2020 quedarán completamente sentadas las bases para consolidar la obra de transformación.