Publicamos como homenaje, la poesía hecha hace 51 años, por nuestro director, en relación al movimiento estudiantil de 1968

LUZ ETERNA

Clamor de multitud enardecida

Rio que sube y baja la vertiente

Soledad del pavimento

Fogata que alumbra las conciencias

Del hombre taciturno de de la calle,

Rebeldía aflorando instantánea,

El derecho a ser libre en la vida.

Danzas macabras de interés

Oscuros, escondidos en el cieno

Asechando, hambrientos y desesperados

Por hincar el colmillo añejo de hiena

En la carne joven del rebelde acribillado.

Mundo en quiebra…destrozado,

Trompetas de la ira en monotonía

De cantos traidores del recuerdo

De suertes y espíritus malignos…

Codiciando, buscando dar fin

Al engenado salido del averno,

De almas mediocres e inmundas

Que trazan como destino la muerte.

Sonsonete, triste y repetido

Ahogando las entrañas

Limpias del que no desea

No quiere entregar la luz a

Las tinieblas malditas del olvido

Y vuelve la bayoneta calada

A herir cuerpos enflaquecidos…

Cubiertos de inquietudes dolorosas

Amargas… funestas e irreales.

Vuelve ¡jamás para! El

M- 1 a golpear, rompiendo

Atravesando la dignidad del amado

Del soñado hombre del futuro…

Cae uno, nace otro, y como campiña

Fértil segada en los frutos propicios

Para nuevos heroicos estudiantes.

Cercados en cúmulos y canales

De incomprensiones y perfidias…

El obrero duerme, el campesino sueña

La izquierda grita y todos como

Brujos buscan explicación a la

Verdad eterna.

Universidad de espíritu de siglos

La cobardía y el miedo arrastrado

En las botas de los verdes…

Allana tus puertas y raja tus santos

Aplaca las voces, cierra las aulas

Y esparce el luto en tus ideales.

Tristeza, lloras y desvelos en ti…

Revolucionarios ¡politécnico ¡

Jóvenes macilentos, desencajados

Y solos, sobreponen a su temor de niños

El valor del hombre hecho a fuerza,

De luchar por lo que consideran suyo

Te defienden con la vida, glorioso

Politécnico y la luz que diste a los tuyos

Se apaga a cientos y miles, alumbrando

El firmamento del éter incomprendido.

De allá nos miran nuevas almas

Caídas en la lucha y nuevas son nacidas

De las madres en sollozantes espera

De que el caos vuelva a sepultar

A retoños nacidos en fatal invierno.

Chispa que brotas en remolinos

Fulgurantes, en noches inmensas

Se te atrapa apagando tu llama

Pero no el principio que subsiste,

Hasta que fuertes y venenosas manos

Acaparen tu grandeza y con el incendio

En formaciones tumultuosas acaben

Con la herencia de vergüenza.

Sinfonía sonora y golpean te

De jóvenes corazones estudiantes

Jamás se olvidara la hazaña

Que nos deja como legado,

Levantaste las rodillas tendidas en tierra

A llagadas, cansadas del servilismo.

Sudoroso y cansado marchaste

En pos de un pueblo adolorido

De injusticias y engaños.

Los oídos taponaron con blasfemias

El ascendiente ruido de tu caminata

¡Nada detendrá con el tiempo tu enojo!

¡Nunca morirá la luz que has sembrado ¡

¡Libertad y amor entre los hombres ¡

Nos dará en el futuro tu sacrificio

Y tu gran esfuerzo de estudiante.